El defensor de derechos humanos Orlando Moreno denunció la creación y mantenimiento de una base de datos por parte de fuerzas de seguridad venezolanas, que contiene información y fotografías de opositores políticos. Según Moreno, existe una actitud expectante por parte del gobierno para aprovechar cualquier eventualidad en el proceso de transición y restablecer prácticas represivas. Esta vigilancia sistemática genera preocupación sobre el respeto a las libertades civiles y los derechos humanos en el país. La denuncia coincide con la confirmación de que la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU establecerá una presencia permanente en Caracas. Este monitoreo internacional busca evaluar la situación de derechos humanos en Venezuela y ofrecer asistencia técnica. La advertencia de Moreno subraya la fragilidad de la situación y la necesidad de un seguimiento cercano a las acciones del gobierno.