Un análisis reciente sugiere que la dolarización en Venezuela no debe ser inmediata. Se propone una estrategia gradual basada en tres fases clave. Inicialmente, se requiere el establecimiento de un gobierno con legitimidad democrática. Posteriormente, se implementaría un sistema bimonetario regulado y ordenado. Finalmente, la dolarización completa se consideraría únicamente si las condiciones económicas y la evidencia lo justifican. El estudio enfatiza que la estabilidad política es un requisito previo indispensable para cualquier reforma monetaria exitosa en el país. Esta secuencia busca evitar los efectos negativos de una dolarización precipitada y asegurar una transición más sostenible.