La presidenta interina de Venezuela, Rodríguez, defendió la respuesta de emergencia de su gobierno tras los devastadores terremotos del 24 de junio que han cobrado más de 3,000 vidas. Aseguró que el país no caerá en disturbios sociales a pesar de la creciente frustración pública. Muchos venezolanos han manifestado su enojo por lo que perciben como una respuesta insuficiente del gobierno respaldado por Estados Unidos antes de la llegada de ayuda internacional. Rodríguez enfatizó que las autoridades están trabajando diligentemente para atender las necesidades de los afectados. La mandataria prometió transparencia en la gestión de la ayuda y la reconstrucción. Se espera que el número de víctimas mortales aumente considerablemente a medida que avanzan las labores de rescate. La situación plantea un desafío importante para el gobierno interino y su capacidad de mantener la estabilidad.