El gobierno de Estados Unidos confirmó la muerte de Niño Guerrero, máximo jefe de la banda criminal Tren de Aragua, en una operación militar en Venezuela. La acción fue descrita por el expresidente Donald Trump como un "ataque cinético rápido y letal". Washington había designado previamente al Tren de Aragua como organización terrorista extranjera durante su administración. La operación se llevó a cabo en territorio venezolano, aunque no se especificaron detalles sobre la colaboración o conocimiento del gobierno venezolano. La banda es responsable de múltiples crímenes y actividades ilícitas en Venezuela y países vecinos. Este hecho representa un escalamiento en la estrategia de EEUU para combatir el crimen organizado transnacional en la región. La confirmación de la muerte de Guerrero busca desarticular la estructura criminal del Tren de Aragua.