Diosdado Cabello, figura prominente del gobierno venezolano, ha negado la existencia de "pranes" – reclusos que ejercen control dentro de las cárceles – en el sistema penitenciario del país. Esta declaración surge en un contexto de creciente preocupación por las condiciones carcelarias y la influencia del crimen organizado. Cabello también informó sobre la destitución y sometimiento a juicio de 28.314 funcionarios policiales, acusados de corrupción y extorsión. Estas acciones forman parte de un esfuerzo, según el gobierno, para depurar las fuerzas de seguridad y combatir la delincuencia. La medida busca restaurar la confianza pública en las instituciones encargadas de mantener el orden. No obstante, organizaciones de derechos humanos cuestionan la transparencia de estos procesos y denuncian violaciones a los derechos fundamentales de los detenidos. La situación carcelaria en Venezuela ha sido objeto de críticas internacionales debido a la sobrepoblación, la violencia y la falta de recursos.