Un vigilante venezolano fue rescatado con vida de los escombros de un edificio colapsado ocho días después de que dos potentes terremotos azotaran la región el 24 de junio. Los sismos, con magnitudes de 7.2 y 7.5, causaron el derrumbe de la estructura, atrapando al hombre en el sótano. Equipos de rescate trabajaron incansablemente para llegar hasta él, superando obstáculos y contrarreloj. Su supervivencia es considerada un milagro, dado el tiempo transcurrido y las difíciles condiciones. El rescatado fue trasladado a un centro médico para recibir atención especializada. Esta historia ofrece una luz de esperanza en medio de la devastación causada por los terremotos.