Productores agrícolas en Guárico, Venezuela, llevaron a cabo una protesta conocida como "tractorazo" para expresar su descontento con la importación de arroz. La manifestación fue una respuesta al incumplimiento de acuerdos previos con el Gobierno nacional destinados a limitar la entrada de arroz importado al país. Los agricultores exigen una mejora en las condiciones de comercialización del arroz producido localmente, argumentando que los precios actuales no cubren los costos de producción. La protesta buscó llamar la atención sobre las dificultades económicas que enfrentan los productores de arroz en la región de Guárico. Los manifestantes demandan políticas que protejan la producción nacional y garanticen la rentabilidad de sus cosechas. La situación pone de manifiesto la tensión entre las importaciones y el apoyo a la agricultura local en Venezuela.