Durante una visita a una zona afectada de Caracas, la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, fue recibida con abucheos y protestas por parte de familiares de las víctimas. Las manifestaciones reflejan el creciente descontento popular ante la gestión de la crisis. El número de fallecidos a causa de la tragedia está aumentando significativamente, agravando la situación de emergencia. Los familiares expresaron su frustración y dolor por la falta de apoyo y la lentitud en las labores de rescate. La visita de Rodríguez buscaba mostrar solidaridad con los afectados, pero se vio opacada por la reacción de los ciudadanos. La situación humanitaria en la zona afectada continúa siendo crítica, con necesidades urgentes de asistencia. Este incidente subraya la profunda polarización política y social que atraviesa Venezuela.