Tras tres días atrapado entre los escombros, un niño de 11 años fue rescatado con vida en Venezuela, ofreciendo un rayo de esperanza en medio de la devastación. El rescate se produce después de un deslizamiento de tierra masivo que ha sepultado comunidades enteras en el estado de Vargas. Las autoridades venezolanas confirman que el número de fallecidos ha ascendido a al menos 1.430 personas, y se teme que esta cifra siga aumentando a medida que continúan las labores de búsqueda y rescate. Las fuertes lluvias y la inestabilidad del terreno dificultan el acceso a las zonas afectadas. Equipos de rescate, incluyendo voluntarios y apoyo internacional, trabajan incansablemente para encontrar sobrevivientes. La tragedia ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de las poblaciones que viven en zonas de riesgo y la necesidad de mejorar la infraestructura y la planificación urbana.