La organización Provea lamentó que, aunque se anunció la libertad plena de la jueza María Afiuni, esto no repare los 16 años de persecución que sufrió. Afiuni fue detenida en 2009, tras tomar medidas cautelares a favor de Eligio Cedeño, quien era víctima de detención arbitraria. Provea enfatiza que la liberación, aunque necesaria, no borra las violaciones de derechos humanos cometidas en su contra durante más de una década. La jueza enfrentó un largo proceso judicial marcado por irregularidades y vicios que evidenciaron una persecución política. La organización exige que se investiguen las responsabilidades de quienes orquestaron esta persecución y se eviten futuros casos similares. Consideran que la falta de rendición de cuentas perpetúa la impunidad y socava el estado de derecho en Venezuela.