Gabriel Guerra, un camarógrafo venezolano de 27 años, cumple una condena de ocho años de prisión tras declararse culpable bajo promesa de libertad, según denuncia su familia. La condena se relaciona con un documental que nunca fue completado ni publicado. La familia del joven denuncia un engaño por parte de la jueza encargada del caso, quien supuestamente lo presionó a confesar. Actualmente, la familia realiza una protesta frente a la embajada de Estados Unidos en Caracas, exigiendo la liberación de Guerra. El caso ha generado preocupación sobre la independencia judicial y el debido proceso en Venezuela. La familia busca visibilizar la situación y obtener apoyo internacional para lograr la libertad del camarógrafo.