La hermana de Igbert Marín Chaparro, ex teniente coronel del Ejército, ha denunciado una nueva acusación en su contra. A pesar de haber cumplido una condena de 7 años y 6 meses por instigación a la rebelión, se intenta imputarle otros 30 años de cárcel. La familia denuncia una posible persecución política y falta de garantías procesales. Este nuevo cargo se suma a las preocupaciones sobre el debido proceso en el caso de Marín. La situación ha generado alarma entre defensores de los derechos humanos, quienes cuestionan la legalidad de extender la condena tras su cumplimiento inicial. El caso reaviva el debate sobre la judicialización de actores militares en Venezuela. Se desconoce el fundamento específico de esta nueva acusación.