Venezuela fue azotada por dos potentes terremotos, de magnitudes 7.2 y 7.5, con una diferencia de apenas 40 segundos. Los sismos, el más fuerte en más de un siglo según reportes, generaron alarma en la población. Hasta el momento, no se han reportado víctimas fatales, pero las autoridades evalúan los daños materiales. El epicentro de los temblores se localizó en una zona poco poblada, lo que podría haber evitado una catástrofe mayor. Se han activado protocolos de emergencia y se están realizando inspecciones en infraestructuras críticas. Las autoridades instan a la calma y a seguir las indicaciones de protección civil.