Dos poderosos terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 impactaron la costa de Venezuela el miércoles por la noche. Los sismos provocaron el colapso de diversas estructuras y generaron pánico entre los residentes de la capital, Caracas. Debido a la intensidad de los movimientos, la población evacuó los edificios y se trasladó a las calles. El impacto de los temblores se extendió significativamente más allá de las fronteras venezolanas. Se reportaron evacuaciones preventivas en ciudades situadas en la Amazonia de Brasil, a unos 1.700 kilómetros de distancia. Las autoridades locales iniciaron la evaluación de los daños materiales tras los eventos. El gobierno venezolano coordinó las primeras respuestas de emergencia ante la magnitud de los desastres.
