El Instituto Casla ha hecho un llamado urgente a la comunidad internacional y a las autoridades venezolanas para que protejan los centros de detención en el país. La organización subraya la importancia de preservar estas estructuras como sitios de memoria, justicia y evidencia judicial crucial. Su objetivo principal es garantizar la reparación de las víctimas de presuntos crímenes de lesa humanidad. Casla teme la posible destrucción de pruebas que podrían ser fundamentales para futuros procesos legales. La preservación de estos lugares permitiría documentar y esclarecer las violaciones de derechos humanos ocurridas en Venezuela. La organización enfatiza que la protección de estos centros es esencial para evitar la impunidad y asegurar que los responsables rindan cuentas.