El gobierno venezolano ha declarado el estado de emergencia tras dos fuertes terremotos que sacudieron el país este martes. Los sismos, de magnitudes 7.1 y 6.8, se registraron en el estado Sucre, cerca de la costa caribeña. Aunque inicialmente no se reportaron víctimas fatales, se han confirmado daños estructurales en viviendas e infraestructuras, especialmente en la región oriental. Equipos de rescate y funcionarios gubernamentales están evaluando la magnitud total de los daños y coordinando la ayuda a las comunidades afectadas. Las autoridades instan a la población a mantener la calma y seguir las indicaciones de protección civil. Se han registrado réplicas de menor intensidad tras los principales sismos, generando preocupación entre los habitantes. La situación ha activado protocolos de emergencia a nivel nacional para garantizar una respuesta efectiva.