Dos fuertes terremotos, de magnitud 7.2 y 7.5, sacudieron el norte de Venezuela la tarde del miércoles 24 de junio. Los sismos han provocado un panorama de caos y destrucción en la región afectada. Hasta el momento, las autoridades reportan al menos 32 fallecidos y más de 700 heridos como consecuencia de los movimientos telúricos. Los equipos de rescate continúan trabajando para buscar sobrevivientes entre los escombros y atender a los damnificados. Se evalúan los daños materiales, que se presume son significativos en infraestructura y viviendas. El gobierno venezolano ha declarado la emergencia y está coordinando la respuesta a la crisis. La población local expresa temor y angustia ante la posibilidad de réplicas.