Un fuerte doble terremoto, el más potente en más de un siglo, sacudió Venezuela el miércoles 24 de junio. El primer sismo, de magnitud 7.2, ocurrió a 160 kilómetros al oeste de Caracas, seguido casi de inmediato por una réplica de 7.5. La evaluación de los daños materiales aún es preliminar, pero los afectados denuncian la falta de respuesta gubernamental y la escasez de información oficial. Esta situación se agrava en un país ya afectado por una prolongada crisis económica e institucional. Los habitantes expresan su desesperación ante la falta de asistencia y la incertidumbre sobre el futuro. El Instituto de Estudios Geológicos de Estados Unidos (USGS) reportó la secuencia sísmica. La crisis humanitaria preexistente complica las labores de rescate y ayuda.