Dos fuertes terremotos sacudieron Venezuela el jueves, causando la muerte de al menos 164 personas y dejando más de 950 heridos. Los sismos, que ocurrieron en rápida sucesión, generaron pánico y daños significativos en varias regiones del país. Veinte réplicas se registraron tras los temblores iniciales, complicando las labores de rescate y aumentando la preocupación por la estabilidad de las estructuras afectadas. Las autoridades venezolanas han movilizado equipos de emergencia para buscar sobrevivientes entre los escombros y brindar asistencia a los damnificados. Se reportan daños en viviendas, infraestructuras y servicios básicos, como el suministro de agua y electricidad. La situación sigue siendo crítica y se espera que la cifra de víctimas aumente a medida que avancen las tareas de rescate.
