La ministra de Hidrocarburos de Venezuela, Paula Henao, ha aclarado que el reciente acuerdo alcanzado con Estados Unidos no implica una cesión de control o propiedad del petróleo venezolano. Henao describió el acuerdo como un mecanismo “comercial” diseñado para atraer inversión extranjera y acceder a tecnología necesaria para el sector petrolero de Venezuela. El gobierno venezolano mantiene firme su soberanía sobre sus recursos naturales, especialmente su petróleo. Este acuerdo busca revitalizar la producción petrolera venezolana, afectada por años de declive y sanciones internacionales. La inversión y tecnología estadounidenses se enfocarán en mejorar la infraestructura y la eficiencia del sector. El gobierno asegura que la propiedad y el control de las reservas petroleras de Venezuela permanecen exclusivamente en manos del Estado venezolano.