Tras cuatro días sepultados bajo los escombros, un padre y su hijo fueron rescatados con vida en Caraballeda, Venezuela, cerca de Caracas. El hallazgo, realizado por equipos de rescate francés y estadounidense, ha impulsado nuevas esperanzas en la búsqueda de sobrevivientes, aunque las posibilidades disminuyen. Los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que azotaron la región la semana pasada han causado la destrucción de casi 200 edificios. El número de fallecidos supera actualmente los 1,450 y se espera que aumente. Las autoridades venezolanas enfrentan dificultades para responder a la emergencia, con morgues en Caracas desbordadas. El presidente ha expresado su optimismo, destacando la importancia de mantener la esperanza en medio de la tragedia. La búsqueda continúa enfocándose en encontrar a otras personas atrapadas bajo los escombros.