Un informe reciente del Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS) revela un alarmante aumento del 180% en las protestas en Venezuela durante la primera mitad de 2026. Este incremento se vincula directamente a la detención de Nicolás Maduro y las consecuentes demandas de derechos políticos. Además, el colapso continuo de los servicios públicos básicos ha exacerbado el descontento popular. La respuesta del gobierno frente a la emergencia sísmica de junio también contribuyó al aumento de la conflictividad social. El OVCS señala que la combinación de estos factores ha impulsado una ola de manifestaciones en todo el país. La situación sugiere una creciente inestabilidad y una demanda urgente de soluciones a las crisis política, económica y humanitaria que enfrenta Venezuela. El informe destaca la importancia de abordar las causas fundamentales de las protestas para evitar una mayor escalada de la violencia.