Activistas y familiares de presos políticos continúan su vigilia frente a la cárcel El Rodeo I, marcando ya seis meses de protesta. Exigen una supervisión independiente de las condiciones dentro del centro carcelario y denuncian lo que describen como un patrón de abusos contra los reclusos. Rechazan firmemente las declaraciones oficiales que niegan la existencia de malos tratos. El campamento permanente se ha convertido en un símbolo de la lucha por los derechos de los presos políticos en el país. Los manifestantes buscan visibilizar su caso y presionar a las autoridades para que se realicen investigaciones transparentes. La vigilia busca garantizar el respeto a los derechos humanos de los detenidos y exigir justicia. Continúan organizando actividades y convocando a la solidaridad nacional e internacional.