La oposición venezolana se presenta al diálogo con el gobierno, que comienza el 1 de agosto, mostrando divisiones en sus estrategias pero una unidad en el objetivo final. Según el politólogo Enderson Sequera, estas divisiones no representan una desventaja frente al oficialismo. Estados Unidos juega un papel crucial como principal garante del proceso y de sus resultados. El diálogo busca una solución a la crisis política y económica que atraviesa Venezuela. La oposición llega buscando negociar condiciones para unas elecciones libres y justas. Se espera que la mediación internacional, especialmente la estadounidense, sea determinante para el éxito de las conversaciones. Este proceso representa una nueva oportunidad para buscar una salida negociada a la conflictiva situación venezolana.