Familiares de venezolanos deportados que perdieron la vida durante los recientes terremotos están exigiendo respuestas oficiales sobre las condiciones de su traslado y alojamiento en el Hotel Santuario La Llanada. Consideran que, de no haber sido deportados, podrían estar vivos actualmente. Sus demandas se centran en obtener información detallada sobre las responsabilidades en el traslado y la situación de vulnerabilidad en la que se encontraban. Los afectados cuestionan la falta de transparencia y la atención brindada a los deportados en el contexto de la emergencia sísmica. Buscan esclarecer si las condiciones de alojamiento y traslado contribuyeron a la tragedia. La exigencia de respuestas busca evitar que situaciones similares se repitan en el futuro y garantizar la protección de los derechos de los migrantes. Las familias esperan que las autoridades investiguen a fondo lo sucedido y asuman sus responsabilidades.