Dos potentes terremotos, superando la magnitud de 7 en la escala de Richter, azotaron Venezuela, generando pánico entre la población. Los sobrevivientes describen escenas de caos, con edificios dañados y personas huyendo a las calles en medio de gritos. El primer sismo, de magnitud 7.2, se registró a las 18:04 hora local. Los testigos relatan haber sentido una fuerte vibración y un ruido ensordecedor proveniente del subsuelo, comparando la experiencia con estar en el agua. Hasta el momento, no se han reportado víctimas mortales, pero sí daños materiales significativos. Las autoridades venezolanas evalúan la magnitud de los daños y coordinan labores de asistencia a los afectados. Se temen réplicas posteriores.
