Dos potentes terremotos sacudieron Venezuela, causando una tragedia con al menos 164 fallecidos y más de 1.000 heridos hasta el momento. La Guaira, estado Vargas, es la región más golpeada por los sismos, sufriendo daños considerables en infraestructura y viviendas. Las autoridades venezolanas aún evalúan la magnitud total de los destrozos y continúan con las labores de rescate entre los escombros. Se reportan derrumbes de edificios y deslizamientos de tierra, complicando las operaciones de auxilio. La situación humanitaria es crítica, con miles de personas afectadas y necesitadas de asistencia urgente. El gobierno ha declarado estado de emergencia y solicita apoyo internacional para afrontar esta crisis.
