Durante más de diez años, especialistas venezolanos alertaron sobre la vulnerabilidad de edificaciones, centros educativos e infraestructura esencial ante un posible terremoto. Los estudios identificaron fallas estructurales significativas que ponían en riesgo la seguridad de la población. A pesar de estas advertencias, muchas de las medidas recomendadas para mitigar los daños nunca fueron implementadas por las autoridades competentes. El reciente terremoto ha puesto de manifiesto la falta de preparación y la inacción ante los riesgos sísmicos. Expertos señalan que la prevención y el cumplimiento de las normativas de construcción son cruciales para reducir el impacto de futuros eventos. La tragedia actual subraya la importancia de atender las alertas científicas y priorizar la seguridad ciudadana. Se investigan las razones por las cuales las recomendaciones no fueron acatadas.