Dos fuertes terremotos han golpeado Venezuela, dejando un saldo de víctimas y una creciente desesperación entre la población. Equipos de rescate y ciudadanos buscan supervivientes entre los escombros de edificios colapsados, especialmente en la zona de La Guaira, una de las más afectadas. Una madre relató con angustia que aún escucha los llantos de su hijo de casi dos años atrapado bajo las ruinas. Las autoridades enfrentan dificultades para acceder a las áreas más dañadas y coordinar la ayuda humanitaria. El número de víctimas podría aumentar a medida que avanzan las labores de rescate. La comunidad internacional ha ofrecido asistencia, pero la situación sigue siendo crítica. La búsqueda de sobrevivientes continúa contra reloj.