Tras cinco días del terremoto en Venezuela, la cifra de sobrevivientes del vuelo 164, que transportaba a 146 deportados desde Estados Unidos, se limita a 25 personas confirmadas. Las familias de los afectados exigen información a las autoridades sobre el destino de sus seres queridos, especialmente considerando el colapso del centro de aislamiento donde debían permanecer. La respuesta oficial ha sido escasa, generando un clima de incertidumbre y caos entre los familiares. El vuelo 164 se convirtió en una tragedia agravada por el desastre natural, complicando las labores de rescate y la identificación de las víctimas. La falta de transparencia en la gestión de la crisis ha intensificado la desesperación de las familias. Se desconoce el paradero de la mayoría de los deportados y las circunstancias exactas del colapso del centro de aislamiento. La situación ha generado conmoción nacional y llamados a una investigación exhaustiva.