El número de fallecidos por el terremoto en Venezuela ha ascendido a 920, según informaciones oficiales, convirtiéndose en el peor desastre sísmico del país en más de un siglo. La vicepresidenta Delcy Rodríguez ha prometido movilizar todos los recursos para rescatar a la mayor cantidad de personas posible. Cerca de 3.000 personas resultaron heridas. La búsqueda de sobrevivientes continúa, especialmente en la región de La Guaira, la más afectada. La llegada de equipos de rescate internacionales ha comenzado, aunque la respuesta del gobierno ha sido criticada por su lentitud y la falta de recursos. Existe creciente frustración entre la población afectada por la gestión de la emergencia.