Los terremotos que sacudieron Venezuela en junio han cobrado la vida de más de 6,000 personas, según anunció el presidente del parlamento, Jorge Rodríguez. Los sismos, con magnitudes de 7.2 y 7.5, causaron una devastación significativa en el norte del país, particularmente en la costa de Vargas, cerca de Caracas. La tragedia ha dejado un saldo de 6,125 fallecidos hasta el momento, y se esperan que esta cifra pueda aumentar. Las autoridades continúan con las labores de rescate y evaluación de los daños materiales. La situación humanitaria en la zona afectada es crítica, con miles de personas desplazadas y sin acceso a servicios básicos. Este evento representa uno de los desastres naturales más mortíferos en la historia reciente de Venezuela.