Los terremotos que azotaron Venezuela han cobrado la vida de 6.509 personas, según el último balance oficial. A pesar de esta cifra, el número de desaparecidos aún se desconoce, complicando las labores de rescate y ayuda. Las autoridades han declarado inhabitable a alrededor de 25.240 inmuebles, dejando a miles de ciudadanos sin vivienda. Como consecuencia, un gran número de personas se refugia en campamentos temporales, enfrentando condiciones precarias. La situación humanitaria es crítica y exige una respuesta coordinada para atender las necesidades básicas de los afectados. Se espera que la cifra de damnificados aumente a medida que avancen las evaluaciones de daños. La comunidad internacional ofrece asistencia para apoyar los esfuerzos de recuperación.