Los terremotos que azotaron Venezuela en la noche del 25 de julio han cobrado la vida de al menos 2,645 personas, según el Ministerio de Información del país. Más de 12,000 personas resultaron heridas y aproximadamente 15,000 quedaron sin hogar debido a la catástrofe natural. Las autoridades continúan con las labores de búsqueda y rescate entre los escombros de edificios colapsados, esperando encontrar sobrevivientes. La tragedia ha generado una creciente necesidad de ayuda humanitaria para los damnificados. El gobierno venezolano ha declarado el estado de emergencia en las zonas afectadas. Se espera que el número de víctimas aumente a medida que avancen las labores de rescate y se evalúen los daños. La comunidad internacional ha ofrecido asistencia para apoyar las tareas de recuperación.