Equipos de rescate internacionales se han unido a las labores en Venezuela tras los terremotos más fuertes del país en más de un siglo. El número de fallecidos ascendió a 920 el jueves, pero las autoridades advierten que la cifra final será significativamente mayor. Decenas de miles de personas permanecen desaparecidas, complicando las operaciones de búsqueda y rescate. La lentitud en la respuesta oficial y la escasez de recursos han generado creciente frustración entre la población. Las autoridades venezolanas enfrentan dificultades para coordinar la ayuda y llegar a las zonas más afectadas. Se teme que el número de víctimas continúe aumentando a medida que avancen las labores de búsqueda. La situación humanitaria es crítica y requiere asistencia urgente.