Un terremoto en Venezuela ha dejado al menos 1.450 personas fallecidas, según las últimas cifras oficiales. Equipos de rescate estadounidenses y franceses lograron rescatar a un padre y a su hijo cuatro días después del sismo, en un operativo que ha generado esperanza en medio de la tragedia. Las autoridades venezolanas continúan evaluando los daños y buscando sobrevivientes entre los escombros. La magnitud del terremoto ha provocado la destrucción de numerosas infraestructuras y ha dejado a miles de personas sin hogar. La ayuda internacional se está movilizando para brindar asistencia a los damnificados. Se espera que el número de víctimas fatales aumente a medida que avancen las labores de rescate y se tenga acceso a las zonas más afectadas. La situación humanitaria es crítica y requiere una respuesta coordinada a nivel nacional e internacional.