Dos fuertes terremotos, el más intenso de magnitud 7.5, sacudieron Venezuela, causando el colapso de numerosos edificios y sumiendo al país en el caos. Los sismos, ocurridos en rápida sucesión, afectaron gravemente a Caracas y a una amplia zona occidental. Las autoridades reportan al menos 164 fallecidos, más de 20.000 desaparecidos y cerca de mil heridos. El pánico y la desesperación se apoderaron de la población, que ha perdido sus hogares y pertenencias. Equipos de rescate buscan supervivientes entre los escombros, temiendo que el número de víctimas aumente significativamente. La situación humanitaria es crítica y se espera recibir ayuda internacional para atender a los damnificados.
