El nuevo régimen de Venezuela continúa implementando medidas para atraer capitales internacionales. En este contexto, el gobierno ha otorgado licencias a la compañía británica Shell para operar en el país. La petrolera se suma así al grupo de empresas que retoman sus actividades tras la captura del dictador Nicolás Maduro. El objetivo principal de Shell será la exploración de yacimientos de gas natural. Esta acción refleja una apertura económica orientada a reactivar el sector energético venezolano. La medida busca diversificar las fuentes de inversión y recuperar la operatividad de la industria. El regreso de firmas globales marca un cambio significativo en la política exterior y comercial de la nación.
