El meteorólogo Mario Picazo destaca la importancia de las cubiertas vegetales como solución sostenible ante el cambio climático. Según Picazo, el aumento de las olas de calor y las lluvias torrenciales exige estrategias de adaptación y mitigación. Las cubiertas vegetales ofrecen una doble protección: reducen las temperaturas y ayudan a gestionar el exceso de agua de lluvia. Esta solución natural contribuye a la sostenibilidad de las ciudades y entornos urbanos. El experto subraya que la vegetación actúa como un regulador térmico, disminuyendo el efecto “isla de calor” en las zonas urbanas. En definitiva, invertir en cubiertas vegetales es una medida crucial para enfrentar los desafíos climáticos actuales y futuros.