El precio de las verduras ha experimentado un aumento significativo, alcanzando incrementos de hasta un 40% en algunas variedades. Tanto consumidores como comerciantes señalan las recientes lluvias como un factor clave, debido a los daños ocasionados en las cosechas. A este problema se suma el encarecimiento del transporte, que impacta directamente en el costo final de los productos. La situación genera preocupación por el acceso a alimentos básicos para la población. Los productores advierten que, de no mejorar las condiciones climáticas y logísticas, los precios podrían seguir aumentando. Se espera que las autoridades tomen medidas para mitigar el impacto económico en los hogares. El sector agrícola solicita apoyo para recuperarse de las pérdidas sufridas.
