El Vaticano ha iniciado un ambicioso proyecto de restauración de los frescos de la Logia de Rafael, ubicados en el Palacio Apostólico. La Logia, diseñada por el renombrado artista Rafael, data de entre 1517 y 1519 y se extiende a lo largo de 65 metros de longitud por cuatro de ancho. Para esta intervención, se empleará tecnología láser de vanguardia con el objetivo de limpiar y consolidar las delicadas obras de arte. La restauración busca preservar los colores originales y los detalles de los frescos, que han sufrido el paso del tiempo y la acumulación de suciedad. Se espera que el proyecto revele la belleza y el esplendor de la obra maestra renacentista para las futuras generaciones. Los expertos confían en que el láser permitirá una limpieza precisa y menos invasiva que los métodos tradicionales.