Un nuevo sistema busca facilitar la donación de ropa, productos de higiene y muebles, beneficiando tanto a quienes donan como a quienes reciben la ayuda. La demanda de estos artículos está aumentando, pero las organizaciones benéficas enfrentan dificultades para satisfacerla. Anteriormente, los donantes debían pagar el IVA sobre estos bienes, una situación que se espera cambie con la nueva regulación, acercando el impuesto al cero. Las autoridades fiscales anticipan que esta medida optimizará el uso de los recursos económicos, reducirá la generación de residuos y promoverá las actividades caritativas y humanitarias. El objetivo es incentivar las donaciones y asegurar que más personas puedan acceder a los bienes necesarios. Se espera que esta modificación impulse un impacto positivo en el sector social y ambiental.