Los damnificados de La Guaira, en el estado Vargas, anhelan ser reubicados en viviendas dignas tras los recientes terremotos. Sin embargo, expresan preocupación sobre la calidad de las construcciones ofrecidas por el gobierno, temiendo que sean similares a aquellas que colapsaron durante los desastres naturales. Algunos se niegan a ser reubicados en edificaciones de la Misión Vivienda debido a esta inseguridad estructural. Además, existe resistencia a ser trasladados a otros estados, ya que desean permanecer en sus comunidades de origen. Los afectados solicitan garantías de seguridad en las nuevas viviendas y el respeto a su arraigo local. La situación refleja una profunda desconfianza en las soluciones habitacionales propuestas por las autoridades. El reclamo principal es una vivienda segura que les permita reconstruir sus vidas sin exponerse a nuevos riesgos.