La comunidad de Kisoko, incluyendo padres de alumnos de la escuela primaria Kisoko Boys, ha expresado su indignación por el vandalismo de un proyecto de agua valorado en 3 millones de chelines kenianos. La iniciativa, impulsada por la representante de la mujer del condado de Busia, Catherine Omanyo, buscaba solucionar la prolongada escasez de agua en la zona. El sabotaje representa un grave obstáculo para el acceso a agua potable en Kisoko. Residentes y autoridades lamentan el daño causado a la infraestructura, que ya estaba en curso. Se desconoce la motivación detrás del acto vandálico, pero se teme que retrase significativamente la finalización del proyecto. La comunidad espera que los responsables sean identificados y llevados ante la justicia para evitar futuros incidentes. El proyecto era crucial para mejorar las condiciones de vida y la salud de los habitantes de Kisoko.