El vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, ha expresado su sorpresa ante la preocupación manifestada en Israel por el reciente acuerdo con Irán. Vance argumenta que la inquietud israelí se debe a una falta de confianza en Estados Unidos, una situación que, según él, Washington no merece. El vicepresidente defendió el acuerdo, afirmando que las críticas que lo tildan de "fatal" carecen de fundamento factual. Subrayó que Estados Unidos ha merecido la confianza de la región. Sus declaraciones responden directamente a las críticas provenientes de Israel sobre los términos del acuerdo con Irán. Vance implícitamente sugiere que la desconfianza israelí es infundada, dada la postura de Estados Unidos.