El capitán de la selección holandesa, Virgil van Dijk, manifestó sentir molestias tras el contundente triunfo sobre Suecia por 5-1 en el Mundial. El defensor sufrió un golpe durante el partido, generando preocupación en el equipo. Sin embargo, Van Dijk se mostró optimista y espera que la lesión no sea lo suficientemente grave como para impedir su participación en el último encuentro de la fase de grupos contra Túnez. El cuerpo técnico holandés evaluará su estado físico en los próximos días para determinar si puede jugar. Su presencia es crucial para la defensa de Países Bajos. El partido contra Túnez será clave para definir el futuro del equipo en el torneo.