Tanto Mathieu van der Poel como Tadej Pogacar utilizaron la Vuelta a Suiza como preparación definitiva para el Tour de Francia. Pogacar volvió a dominar la competición, imponiendo su superioridad con tres victorias por etapas y el triunfo final. Por su parte, Van der Poel experimentó un inicio más complicado y accidentado en la carrera. A pesar de estas dificultades iniciales, el ciclista logró recuperar la confianza en el terreno alpino. Van der Poel abandona Suiza con sensaciones positivas y un estado de forma optimista. Este recorrido ha servido como un ensayo general clave para ambos corredores antes de afrontar el desafío francés.
