Durante la presentación de Giovanni van Bronckhorst como nuevo entrenador del Feyenoord, se abordó el reciente despido de Robin van Persie. Devy Rigaux, director técnico del club, enfatizó que la decisión de cesar a Van Persie no se tomó con antelación. Rigaux aclaró que la directiva no había predeterminado la salida del exdelantero antes de la llegada de Van Bronckhorst. El club buscaba evaluar la situación deportiva y tomar la mejor decisión para el futuro del equipo. La declaración de Rigaux busca desmentir rumores sobre una decisión ya tomada previamente. Se subraya que la decisión fue tomada tras una evaluación y no como una medida preestablecida. El Feyenoord confía en el nuevo liderazgo de Van Bronckhorst para mejorar el rendimiento del equipo.