El portaaviones USS Lincoln, desplegado en Oriente Medio en anticipación a posibles conflictos con Irán, ha batido récords de duración de despliegue. Informes recientes revelan que varios marineros del buque intentaron suicidarse lanzándose por la borda. La situación a bordo se describe como precaria, con denuncias de escasez de alimentos, problemas de fontanería y una creciente crisis de salud mental entre la tripulación. Los legisladores demócratas han exigido una investigación exhaustiva sobre estas acusaciones y las condiciones de vida en el portaaviones. Se busca esclarecer si la prolongada misión y las difíciles circunstancias están afectando el bienestar de los marineros. El caso ha generado preocupación sobre el apoyo y los recursos disponibles para el personal naval en misiones prolongadas.