La reciente designación del nuevo primer ministro rumano ha generado divisiones dentro del partido USR. El vicepresidente Radu Mihaiu ha manifestado que es probable que su partido no apoye al gobierno liderado por Veștea si el PSD forma parte de la coalición. Sin embargo, la decisión final se tomará tras una reunión interna del partido. Existen voces disidentes dentro de USR que apoyan la iniciativa del presidente y abogan por la calma. Esta situación refleja una tensión interna sobre la conveniencia de colaborar con el PSD. La postura definitiva de USR será crucial para la formación del nuevo gobierno. Se espera que la reunión del partido aclare el futuro apoyo o rechazo a la propuesta del presidente.